Hay pieles que parecen secas por mucho que hidrates. Pones crema, usas sérum, bebas agua… y a las dos horas sigues notando la piel tirante, apagada, sin vida. Si te pasa, el problema no es la crema: es que la hidratación no llega donde tiene que llegar. Para eso existe la mesoterapia facial.
Qué es la mesoterapia y en qué se diferencia de ponerte una crema
La mesoterapia es una técnica que introduce activos cosméticos directamente en las capas medias de la piel —la dermis— donde se encuentran los fibroblastos, las células responsables de fabricar colágeno, elastina e ácido hialurónico endógeno.
La gran limitación de cualquier cosmético aplicado en superficie es la barrera epidérmica: la piel está diseñada para no dejar pasar sustancias externas, y lo hace muy bien. La absorción de un activo aplicado tópicamente ronda el 5-10% en el mejor de los casos. Con mesoterapia por electroporación, esa cifra sube al 70-80%. No es marketing: es física de membranas celulares.
Mesoterapia sin agujas: La técnica que utilizamos en Esencia Estética es completamente indolora. Empleamos electroporación — pulsos eléctricos de baja intensidad que abren temporalmente los canales de la membrana celular — para introducir los activos en profundidad. Sin pinchazos, sin hematomas, sin tiempo de recuperación.
Los activos que usamos y para qué sirve cada uno
Una de las ventajas de la mesoterapia es que el cóctel de activos se personaliza según el objetivo de cada clienta. Estos son los principales que trabajamos:
Cómo es una sesión paso a paso
Qué vas a notar desde la primera sesión
¿Para qué tipo de piel está especialmente recomendada?
La mesoterapia funciona prácticamente para todos los tipos de piel, pero hay perfiles que se benefician de forma especial:
- Piel deshidratada crónica: la que siempre está tirante aunque te pongas crema a diario.
- Piel madura: a partir de los 35-40 años, cuando la producción natural de ácido hialurónico empieza a caer.
- Piel con manchas o tono irregular: combinada con vitamina C o ácido tranexámico.
- Piel estresada o apagada: después de temporadas de mucho trabajo, falta de sueño o cambios de estación.
- Piel mixta o grasa con deshidratación: sí, la piel puede ser grasa y estar deshidratada al mismo tiempo. La mesoterapia equilibra ambas cosas.
- Como mantenimiento preventivo: desde los 25-30 años, antes de que aparezcan los primeros signos de envejecimiento.
Combinación ganadora: La mesoterapia por electroporación es el complemento perfecto del Dermapen. El Dermapen crea los microcanales; la electroporación introduce los activos por ellos y los lleva más lejos. Juntos consiguen una penetración que ninguno de los dos logra por separado. Si quieres el máximo resultado, pregúntame por el protocolo combinado.
¿Con qué frecuencia debo hacerlo?
Para resultados óptimos y duraderos, lo ideal es un ciclo inicial de 4-6 sesiones con una frecuencia quincenal, seguido de mantenimiento mensual. Muchas clientas la incorporan como parte de su rutina de cuidado: una sesión al mes y la piel siempre en su mejor versión.
Es perfecta también como tratamiento puntual antes de un evento importante: boda, reunión, viaje… La piel aparece notablemente más luminosa y descansada en 48-72 horas.
Post-tratamiento: evita el sol directo las 48 horas siguientes y mantén el SPF. No uses ácidos (AHA, BHA) ni retinol las 24 horas posteriores. La piel está en fase de máxima absorción: cualquier cosa que apliques penetrará más de lo habitual.
una buena dosis de vida?
Escríbeme y cuéntame cómo tienes la piel ahora mismo. En función de tu tipo de piel y tus objetivos te digo exactamente qué cóctel sería más adecuado para ti y qué resultados puedes esperar.
