Si alguna vez has llegado a un destino de vacaciones con las piernas hinchadas, los tobillos que han desaparecido y la sensación de que llevas piedras en los pies, sabes exactamente de lo que hablo. Los vuelos de más de dos horas, las horas de coche y el calor del destino son una combinación que castiga mucho las piernas. Y hay algo muy sencillo que puedes hacer antes de salir para que el viaje sea mucho mejor.
Por qué los viajes hinchan las piernas
La combinación de estar sentada durante horas, la presión de cabina en los aviones (que es inferior a la presión atmosférica normal) y la deshidratación típica de los viajes altera la circulación venosa y linfática de las extremidades inferiores. La linfa y el retorno venoso dependen del movimiento muscular de las piernas para ascender. Sin ese movimiento, el líquido se acumula en los tejidos.
A esto se suma el calor del destino, que dilata los vasos y facilita aún más la acumulación de líquido. El resultado: piernas hinchadas, tobillos que desaparecen y esa sensación de pesadez que puede aguarte los primeros días de vacaciones.
Quién nota más este problema: personas con insuficiencia venosa leve o moderada, quienes trabajan muchas horas de pie o sentadas, embarazadas y quienes viajan con frecuencia o hacen vuelos largos.
El drenaje linfático pre-viaje: por qué funciona
Una sesión de drenaje linfático de piernas realizada 24-48 horas antes del viaje activa el sistema de retorno linfático, vacía el exceso de líquido que ya pueda haber acumulado y pone las piernas en su mejor punto de partida para afrontar el trayecto.
No elimina completamente la hinchazón del viaje (eso requeriría no estar sentada durante horas), pero sí reduce significativamente la base desde la que se parte y acelera la recuperación al llegar al destino.
Y después del viaje: la sesión de recuperación
Si llegas con las piernas hinchadas después de un vuelo largo, una sesión de drenaje en las 24-48 horas posteriores es la recuperación más rápida y efectiva. En una hora, las piernas vuelven a su estado normal y la sensación de pesadez desaparece casi completamente.
El protocolo viajero recomendado: una sesión de drenaje antes del vuelo + medias de compresión durante el trayecto + hidratación abundante + levantarte a caminar cada hora. Con esto, llegas al destino en un estado razonablemente bueno y puedes disfrutar de las vacaciones desde el primer día.
Dime cuándo tienes el viaje y organizamos las sesiones para que llegues con las piernas en su mejor momento.